En el marco de la modernización del sistema de Formación Profesional para el Empleo, el módulo de prácticas profesionales en empresa ha experimentado cambios significativos que buscan reforzar la empleabilidad real del alumnado y mejorar la conexión entre formación y tejido productivo. Estas novedades afectan tanto a la organización, como a la obligatoriedad, reconocimiento y calidad del módulo de Formación Práctica (MPCT).
1. Obligatoriedad real del módulo de prácticas
Aunque el módulo de formación práctica en centros de trabajo ya era obligatorio en la estructura de los Certificados de Profesionalidad, en la práctica existían muchas exenciones automáticas. A partir de 2023 y con más rigor en 2024–2025:
- Solo se podrá eximir el MPCT cuando el alumno pueda demostrar experiencia laboral relacionada igual o superior a 3 meses a jornada completa y en funciones equivalentes al certificado.
- La exención debe ser solicitada y justificada documentalmente por el alumno/a y validada por el centro y el SEPE o el órgano competente de la comunidad autónoma.
2. Refuerzo de la formación dual o en alternancia
Los programas impulsados desde 2024 en muchas convocatorias (Castilla-La Mancha, Navarra, Euskadi, Andalucía…) fomentan que el 25–33% de la duración del certificado se realice dentro de la empresa, no solo como prácticas, sino como formación dual:
- El alumnado alterna aula y empresa desde el inicio, no solo al final del curso.
- La empresa participa en la planificación, seguimiento y evaluación del itinerario formativo.
- Se potencia la firma de convenios marco con empresas para facilitar estas estancias.
3. Seguimiento más riguroso de las prácticas
Desde 2023 se han endurecido los requisitos de seguimiento y evaluación de las prácticas:
- Es obligatorio registrar los tutores de empresa y de centro, con funciones definidas.
- Se debe cumplimentar un diario de actividades, evaluaciones intermedias y final.
- Se aplican inspecciones (SEPE o autonómicas) sobre la realidad y calidad de la formación en empresa.
4. Digitalización de la gestión del MPCT
En la línea con la digitalización de la FP:
- El seguimiento de prácticas se gestiona cada vez más en plataformas como Contrat@, Fundae o Moodle integrado, permitiendo trazabilidad y firma electrónica de convenios.
- Algunos programas pilotos usan apps móviles para el seguimiento diario del alumnado en prácticas.
5. Mayor implicación de empresas y sector productivo
El nuevo enfoque promueve una mayor colaboración entre entidades de formación y el entorno empresarial:
- Se incentiva que las empresas participen en la diseño del MPCT, incluso aportando personal formador.
- En sectores clave (digital, industria, sanidad), se promueven agrupaciones de empresas para acoger prácticas con más flexibilidad.
6. Reconocimiento del módulo de prácticas como experiencia laboral
Una novedad importante es que el tiempo realizado en el MPCT puede reconocerse como experiencia profesional para acceder a procesos de acreditación o para futuros empleos, especialmente si se ha realizado en el marco de la FP Dual o con convenio formativo oficial.
Conclusión
La tendencia es clara: el módulo de prácticas en empresa ya no es un mero trámite, sino una parte esencial del aprendizaje. Las nuevas normativas consolidan un modelo más conectado con el empleo real, más exigente en calidad, pero también más útil y valorado por el mercado laboral. Los centros formativos deben adaptarse para tejer relaciones estables con empresas, garantizar el seguimiento formativo y aprovechar la dimensión práctica como puerta de entrada al empleo.
