Estándar SCORM: Definición y objetivos

En anteriores entradas de este blog se ha hablado sobre la importancia de aplicar estándares de calidad tecnológica en e-learning. Al respecto, se ha insistido en un estándar, SCORM, como uno de los más extendidos y uno de los que mayores ventajas reporta. Pero, ¿qué es exactamente SCORM y cuáles son sus objetivos concretos? En esta entrada trataremos de abordar esta cuestión, comenzando con una breve definición, para continuar después analizando los objetivos que se plantea este estándar. En posteriores artículos comentaremos detalladamente la filosofía que entrada.

SCORM (Sharable Content Object Reference Model) es un modelo de creación y empaquetado de contenidos educativos digitales orientado a la interoperabilidad y a la compatibilidad entre sistemas. SCORM pretende definir una serie de normas a cumplir por los materiales educativos y por las plataformas de impartición de forma que ambos puedan comunicarse, interactuar y funcionar en conjunto.

Desarrollado por el consorcio ADL, SCORM toma como punto de partida las especificaciones ya existentes creadas por otros grupos a nivel mundial para englobarlos en un modelo de referencia común. Como valor añadido, SCORM hace énfasis en la disponibilidad de bancos de pruebas que permitan asegurar e incluso certificar oficialmente la compatibilidad con el modelo.

La solidez del modelo desarrollado por SCORM y las importantes ventajas que ofrece a desarrolladores y a grandes consumidores de formación en cuanto a rentabilidad económica y ahorro de costes han hecho que su crecimiento en poco más de cinco años de historia haya sido vertiginoso.

Objetivos de SCORM

Con la definición de normas o especificaciones para los contenidos educativos y para las plataformas de enseñanza, SCORM pretende conseguir una serie de efectos positivos:

  • Durabilidad – La validez de los contenidos debería estar garantizada en el futuro, de forma que se pueda recuperar la inversión que supone su creación.
  • Portabilidad – Debería ser posible trasladar los contenidos de una plataforma a otra, de forma directa y sin modificación ninguna.
  • Reusabilidad – Los contenidos deberían estar organizados en pequeños elementos que pudieran ser reutilizados posteriormente por cualquier creador de cursos.
  • Interoperabilidad – Un mismo contenido debería funcionar de la misma forma en cualquier plataforma de impartición de formación.
  • Accesibilidad – Debería ser posible encontrar los contenidos en un repositorio, para lo cual deben estar catalogados de una forma estandarizada.

Además de los citados se pueden añadir otros efectos positivos de la definición de estándares para contenidos y plataformas:

  • Permiten que el desarrollo de cursos se centre en lo pedagógico, frente al panorama de hace unos años en el que el gran reto era conseguir un entorno de aprendizaje que al menos “funcionara bien”.
  • Posibilidad de usar plataformas estándar, opción mucho más barata que la de desarrollar una plataforma propia.
  • Amplias posibilidades de seguimiento del alumno, a través de las herramientas que la plataforma ofrece.

 

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