CÓMO VACUNARSE CONTRA EL DESEMPLEO

Si estás en situación de desempleo seguramente una de tus máximas prioridades será encontrar trabajo. Y si actualmente tienes la suerte de estar trabajando, incluso si eres fijo, posiblemente uno de tus mayores temores será que te despidan.

Actualmente los cambios en la sociedad se suceden a un ritmo vertiginoso. El mercado de trabajo no es una excepción y este hecho hace que estemos expuestos constantemente a la posibilidad de que seamos expulsados de dicho mercado o a que nunca consigamos insertarnos en él.

Y se trata además de un temor constatado ya que según un informe publicado en abril de 2019 por la OCDE, el organismo que reúne a las 36 mayores economías del mundo, en España más del 20% de los empleos tiene un alto riesgo de desaparecer como consecuencia de tales cambios.

La percepción que tienen los trabajadores es todavía más negativa: el 40 % teme que su puesto de trabajo pueda desaparecer en los próximos cinco años debido a la automatización o la inteligencia artificial, según el informe Carencias de capacidades, realizado por Udemy a finales de 2018.

“En general, la mayor amenaza para los trabajadores es quedarse atrás en cuanto a conocimientos; dejar de ser competitivos en términos de aportación a las empresas” (Alberto Gavilán, director de Recursos Humanos de Adecco España). En una situación como ésta, actualmente, en toda la UE, se reconoce que formación constituye un ELEMENTO CLAVE DE INSERCIÓN LABORAL Y PERMANENCIA EN EL MERCADO.

Sin embargo todos conocemos casos de personas SOBRECUALIFICADAS desempleadas, surgiendo así cuestiones de gran interés:

¿Cuánta más formación realiza una persona desempleada más posibilidades tiene de ser contratada? Es decir, ¿LA FORMACIÓN AUMENTA LA EMPLEABILIDAD DE LAS PERSONAS? y, en tal caso, ¿CÓMO SABER EN QUÉ DEBO FORMARME?

¿LA FORMACIÓN AUMENTA LA EMPLEABILIDAD DE LAS PERSONAS?

Según José García Montalvo, catedrático de economía de la Universitat Pompeu Fabra y uno mayores expertos en esta cuestión, LA FORMACIÓN SERÁ UN ANTÍDOTO PARA EL DESEMPLEO EN LA MEDIDA EN QUE ESTÉ ORIENTADA A LAS NECESIDADES DEL MERCADO LABORAL.

No basta por tanto con “estar muy formado”, ésta formación nos servirá de muy poco si no está alineada a las demandas del mercado de trabajo. Un ejemplo nos permitirá visualizar con facilidad este hecho:

¿Quien tiene más posibilidades de encontrar trabajo hoy en día, María, ingeniera informática, o Luis, el cual posee tres grados: filología hispánica, historia del arte y psociología?. Sin necesidad de recurrir a tediosas estadísticas, parece claro que hoy en día se crean mucho más empleos relacionados con la informática que con la suma de las ocupaciones de los otros tres grados?. Y posiblemente Luis se considere sobrecualificado.

Conclusión: si estás en desempleo, adquirir competencias que NO demanda el mercado de trabajo NO TE ACERCARÁ a éste y, si estás trabajando, tu riesgo de expulsión es más elevado cuanto mayor sea el desajuste entre tu cualificación actual y la que demanda el mercado.

¿EN QUÉ DEBO FORMARME?

Si tu objetivo es la inserción o permanencia en el mercado de trabajo es importante que averigües cuáles son las competencias/habilidades más demandadas por las empresas.

Parece una obviedad, pero las empresas sólo contarán con nosotros si sabemos hacer “lo que se hace en las empresas”. Es decir si somos capaces de realizar desempeños profesionales que coinciden con sus demandas.

Hoy en día conocer cuales son las competencias/cualificaciones más demandas por las empresas es relativamente sencillo, basta con acceder en Internet a las estadísticas del INE o realizar búsquedas sobre “las ocupaciones más demandadas por las empresas”. Adecco, Infojobs, o el propio Servicio Estatal Público de Empleo (SEPE) ofrecen estudios con abundante información sobre las ocupaciones que más trabajo están generando y las habilidades más deseadas.

De esta manera podréis descubrir y/o confirmar la alta demanda de puestos de trabajo relacionados con la informática, con el marketing digital, el comercio internacional o la atención al cliente. Sin embargo, si realmente buscamos vacunarnos contra el desempleo NO BASTA CON ADQUIRIR ESTE TIPO DE COMPETENCIAS específicas de un puesto de trabajo determinado o un área laboral.

EL GRAN SECRETO DE LA INSERCIÓN Y LA ESTABILIDAD LABORAL

Imagina que eres el responsable de RRHH de un hospital privado. Necesitas contratar a un neurocirujano con 5 años de experiencia que no tenga más de 40 años y con un elevado conocimiento del idioma inglés. Para tu sorpresa se presentan 20 candidatos que responden a este perfil. ¿A quién contratas?

Todos son de edad parecida y con unos conocimientos de medicina muy similares, por lo que decides entrevistarlos. A estas alturas ya habrás intuido que para tomar este tipo de decisiones necesitas valorar a los candidatos por sus elementos diferenciales, no por aquellos en los que son similares. Y, por tanto, lo relevante deja de ser la cualificación específica (cirujanos) o su experiencia (más de 5 años) o su edad. Lo relevante ahora son sus HABILIDADES TRANSVERSALES.

Profundicemos. Si se produjese un accidente múltiple y llegase “una avalancha” de pacientes a tu hospital, ¿qué habilidades/actitudes valorarías más en tus neurocirujanos?

  • ¿qué ante esta avalancha se abrumen o que sean proactivos y se focalicen en cómo abordar el problema (resilentes)?
  • ¿con baja o elevada capacidad de trabajo en equipo?
  • ¿baja o alta asertividad?
  • ¿baja o alta motivación?

Y EL SECRETO ES…..: las empresas valoran determinadas competencias transversales por encima de las específicas. Estas competencias/habilidades son las que nos diferencian frente al resto de candidatos/trabajadores que tienen las mismas competencias específicas que nosotros. Son las que determinarán si nos contratan o no, si nos despiden o no.

Adquiere estas competencias y estarás vacunado contra la exclusión laboral.

¿Y CUÁLES SON?

Las más relevantes son las siguientes: autoconfianza, empatía, motivación por el trabajo, dotes de comunicación, capacidad de trabajo en equipo, capacidad de aprendizaje, manejar las TICs, tener iniciativa, capacidad para planificar y organizarse, capacidad para adaptarse a nuevas situaciones, empatía, liderazgo y capacidad para resolver problemas y conflictos.

Son muchos los estudios que vienen a señalar estas competencias transversales o “habilidades blandas” como las más valoradas por las empresas. “En igualdad de condiciones formativas, el valor añadido de un candidato son sus habilidades o competencias transversales soft skills.” (Educaweb.com)

Algunos de estos estudios:

  • Cómo ser competente. Competencias profesionales demandadas en el mercado laboral (Universidad de Salamanca, 2013)
  • Adquisición de competencias transversales más demandadas (FTFE, 2014)
  • Tendencias en el entorno laboral 2020: las habilidades del futuro (Udemy for Business, 2019)

Este tipo de competencias son muy importantes, incluso decisivas, pero no olvides que para entrar en el proceso de selección, antes “tienes que ser neurocirujano”. Y para ello es importante que ajustes también tu formación específica a las demandas del mercado.

LA FORMACIÓN PARA EL EMPLEO ES UN EXCELENTE RECURSO QUE PONE LA ADMINISTRACIÓN A NUESTRA DISPOSICIÓ Y QUE PUEDE AYUDARTE A CONSEGUIR AJUSTAR LA CAPACITACIÓN, TANTO TRANSVERSAL COMO ESPECIFICA, A LAS NECESIDADES DEL MERCADO DE TRABAJO

VACÚNATE CONTRA EL DESEMPLEO (VER VIDEO)

Esta entrada fue publicada en ARTÍCULOS DE INTERÉS. Guarda el enlace permanente.

Deja un comentario